
México, 31 de Octubre del 2009
Para: Hernán Cortés Monroy Pizarro Altamirano
Antes que nada espero que al recibir este escrito esté disfrutando su “descanso” en el otro mundo y que se haya arrepentido de todo lo malo que hizo en vida.
La razón por la que una servidora le escribe, es simplemente para comentarle lo que está sucediendo en el país que usted conquistó hace cinco siglos, sin más preliminares entraré en materia, déjeme recordarle un poco de aquella gran hazaña suya, llegar a la gran Tenochtitlán en el año de 1519 y convertir nuestro imperio azteca en una colonia española; ahora bien eso que para usted fue muy placentero sabe lo que significó para nosotros, cuáles fueron las consecuencias, pues aquí tiene la respuesta:
Se perdió todo lo relacionado con la cultura y religión de los aztecas, y sabe que es eso, perdimos la identidad que en aquella época nos identificaba, principalmente todo lo relacionado con el simbolismo, el arte y la relación con la realidad, todo aquello que nos orgullecería se perdió.
Nos impuso una nueva religión, una nueva lengua y una nueva forma de organización, lo primero que decidió, fue convertirnos a la religión católica.
Déjeme decirle que hay costumbres y tradiciones que todavía conservamos y las practicamos, y es lo que hoy por hoy conforma nuestra identidad, siéntase orgulloso porque varias son producto de su conquista, pero otras son parte inquebrantable de aquella identidad antes de su llegada
No le quiero seguir reclamando, también quiero agradecerle que haya acabado con aquellos sacrificios y agradecimientos que se hacían a los dioses, también creo que fue una costumbre muy desagradable el sacrificar a personas quitándole el corazón.
Ya para despedirme, le comento que como en todos los países hay una serie de cambios, que actualmente se está dando fuertemente, pero nosotros como mexicanos estamos dispuestos a conservar todas aquellas costumbres que nos distinguen.
Saludos!!!!!!!!
Leybi Galindo Ochoa










